Soluciones Conterol Agrícola para el almacenamiento de las aguas pluviales
Elige el depósito de agua de lluvia adecuado para las necesidades de tu empresa del sector primario y mejora su disponibilidad de agua ante cualquier contingencia. En Conterol Agrícola te ofrecemos una amplia gama de cisternas flexibles para el almacenamiento de agua de lluvia de una serie de medidas y te damos la opción de adquirir un depósito de aguas pluviales de medidas especiales si lo prefieres.
También fabricamos a medida depósitos flexibles para el almacenamiento de agua de lluvia recuperada bajo demanda, con soluciones de una capacidad de entre 1 m3 y 2.000 m3, pudiendo elegir entre una amplia selección de posibilidades el diámetro y número de válvulas que necesitas en él.

Tabla de contenidos
¿Cuáles son los beneficios de disponer de un depósito de agua de lluvia para el sector primario?
Las razones para elegir cisternas flexibles para el sector primario se entienden con claridad al conocer los beneficios de estos elementos para el almacenamiento de agua de lluvia recuperada.
Disponibilidad en contingencias
Menor impacto medioambiental
Ahorro de agua potable
Gestión hídrica más sencilla
Aprovechamientos múltiples
Mayor disponibilidad de agua dulce
Recoger aguas pluviales para almacenar en un depósito el agua de lluvia en España: cuestiones legales
Una duda frecuente que se plantean muchos usuarios que conocen las ventajas y beneficios de disponer de un depósito de agua de lluvia en España es si es legal recoger y almacenar agua de lluvia y si es preciso cumplir con alguna norma concreta.
La recogida de agua de lluvia está regulada por leyes y reglamentos, que establecen de forma clara cómo se deben recoger y tratar, comenzando por la norma UNE-EN 16941-1:2019, y normativas de las distintas CCAA y Ayuntamientos. Dado que algunos de estos reglamentos son municipales, puede haber pequeñas diferencias entre poblaciones. Por ello, si tu terreno agrícola o ganadero se extiende por más de un municipio, deberás tener en cuenta la normativa del municipio en el que vas a recoger el agua de lluvia.
Las normas que regulan la recogida de agua de lluvia tienen como finalidad principal proteger el medio ambiente y los ecosistemas, garantizando un uso eficiente y sostenible de las aguas de lluvia y evitando que se malgaste o pierda. La que debes tener más clara es que no se puede obtener agua de lluvia de grandes áreas, es decir, no se permite la instalación de piscinas gigantes para recoger aguas pluviales. Pero sí está permitida su recogida de un modo sostenible y respetuoso, como la procedente de las cubiertas o tejados de los edificios para almacenar en un depósito para agua de lluvia.
Qué tener en cuenta para cumplir con la legalidad a la hora de recoger y llenar un depósito de agua de lluvia en el sector primario
- El cumplimiento de las normas y reglamentos aplicables siempre es responsabilidad de los propietarios y las autoridades locales: consulta cualquier duda de forma directa en el Ayuntamiento al que pertenece el edificio o terreno en el que deseas recoger aguas pluviales para conocer sus particularidades y si es preciso algún tipo de declaración o autorización específica.
- El artículo 586 del Código Civil español regula el derecho de los propietarios a utilizar y recoger agua de lluvia que caiga en los edificios y terrenos de su propiedad siempre y cuando no afecte el derecho de terceros o perjudique a sus vecinos colindantes.
- El artículo 588 del Código Civil establece que los propietarios de un terreno no pueden impedir la entrada de agua de lluvia en terrenos vecinos, por lo que lo debes tener en cuenta al recoger el agua de lluvia. Si de las bajantes de tus edificaciones no corre el agua hasta terrenos de otros, puedes recoger y llenar un depósito de agua de lluvia con total tranquilidad del cumplimiento de este artículo.
- El Real Decreto Legislativo 1/2001 regula el uso del agua, la responsabilidad y el control sobre la calidad y la seguridad del agua recogida y señala el derecho del propietario de una finca privada a usar las aguas pluviales que corren por su propiedad siempre que no se abuse de ese derecho, se perjudique el interés público o a su vecinos colindantes.
- Diferentes Comunidades Autónomas y Ayuntamientos pueden tener normativas locales distintas. Consulta en el que te compete por si se exigiera una declaración o autorización.
Qué se puede hacer con el contenido de un depósito de agua de lluvia: ejemplos de uso del agua pluvial recuperada en el sector primario
Contar con un depósito de agua de lluvia permite una gran diversidad de usos de este bien. Es importante tener en cuenta, eso sí, los usos restringidos de las aguas pluviales, que no está permitido utilizar como agua potable sin tratar para consumo humano o preparación de alimentos.
No existe una normativa concreta sobre el consumo de agua de lluvia por parte del ganado, aunque se puede tratar, si se considera necesario, con soluciones seguras como el peróxido de hidrógeno. En el caso del agua de lluvia almacenada en un depósito de agua de lluvia flexible, el agua está aislada, sin oxígeno, por lo que no permite que en ella vivan o proliferen protozoos anaerobios ni mosquitos, de modo que es más libre de microorganismos, más salubre y segura para el ganado que si estuviera en un depósito abierto, lo que ayuda a la disponibilidad de agua para el ganado en condiciones seguras.
Uno de los usos del agua almacenada en un depósito de aguas pluviales es la limpieza de vehículos , aperos y maquinaria agrícola como tractores, cubas de tratamientos o arados, entre otros.
Para hacer un buen uso de este bien, tener un depósito de agua de lluvia para llenado de hidrolimpiadora es una forma muy inteligente de utilizar estos recursos hídricos en tareas de limpieza, logrando un buen resultado y minimizando las necesidades de consumo de agua. Como ejemplo, una hidrolimpiadora industrial puede consumir menos de 50 litros para la limpieza a presión de un tractor agrícola con un nivel alto de suciedad, una cantidad muy reducida respecto a la limpieza con manguera al modo tradicional.
Suelos y fachadas se pueden limpiar con agua de lluvia, mejor si se hace mediante sistemas de ahorro de agua, como las hidrolimpiadoras a presión, que ayudan a reducir el consumo de este recurso.
Un buen uso es utilizar este agua para la higiene y limpieza de animales en una explotación ganadera así como para mejorar el bienestar animal en la granja o en la explotación permitiendo que el ganado se refresque con ella en épocas de elevadas temperaturas ambientales.
Siempre respetando la normativa vigente, es una buena forma de que estos se mantengan vivos y útiles, incluso en épocas de sequía.
Riego de cultivos, siempre previa revisión de las normativas locales, como el Real Decreto 1620/2007 y las ordenanzas municipales del lugar en el que se desea proceder al riego, ya que son éstas las que rigen y pueden señalar determinadas condiciones para la reutilización de aguas en cultivos destinados al consumo humano o animal. El agua almacenada en un depósito de aguas pluviales se puede utilizar para el riego de cultivos hortícolas y grano, así como para el riego de árboles, sean frutícolas, pertenezcan a una plantación o para la conservación de espacios selvícolas y también para el riego de jardines, entre otros.
Llenado de cubas de tratamientos fitosanitarios cuando estos deben ser diluidos en agua para su aplicación, como son algunos herbicidas, fungicidas y otros.
El agua de lluvia se puede utilizar para la mezcla de determinados fertilizantes para facilitar su aplicación al suelo agrícola.
Los depósitos de agua de lluvia se pueden utilizar como depósitos de reserva contra incendios y de hecho es una recurso muy útil para una rápida actuación ante un incendio en la explotación o incendios forestales que amenacen a la misma.
Siempre con la autorización de las autoridades competentes.
Los depósitos agua lluvia flexibles tienen otros usos. En el caso de los depósitos de agua de lluvia son también recursos valiosos para el uso humano en una explotación agrícola o ganadera para cuestiones como la recarga de agua para WC, el lavado de ropa profesional o el lavado de coches, entre otros.
¿Cuáles son las diferencias entre un depósito de agua de lluvia flexible o de obra?
Portabilidad
Los depósitos flexibles pueden trasladarse y usarse donde convenga; los de obra son fijos.
Permisos necesarios
Permisos necesarios para disponer de un depósito de agua de lluvia, los flexibles no requieren permisos de obra.
Durabilidad del agua
En flexibles el agua dura más: estanqueidad y ausencia de oxígeno evitan algas, mosquitos y microorganismos.
Conservación del agua
Los flexibles conservan mejor el volumen: no hay pérdidas por evaporación como en depósitos abiertos.
Costes
Coste total menor en flexibles: sin obra, instalación sencilla y mantenimiento sin tareas específicas.
Adaptabilidad
Se adaptan mejor: permiten portabilidad y cambio de emplazamiento según evolucionen las necesidades.
Espacio y montaje
Requieren solo un terreno llano y limpio; el usuario puede montarlos sin obras ni acondicionamientos complejos.
Impacto ambiental
Menor impacto ambiental: al no requerir obras, el flexible reduce huella y alteraciones en el entorno.
Mantenimiento
Mantenimiento mínimo en depósitos flexibles; no precisan tareas específicas periódicas.
Como ves, las razones para apostar por las cisternas flexibles como depósito de agua de lluvia son evidentes.
¿Cómo usar un depósito de agua de lluvia flexible para el sector primario?


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Montaje del depósito de agua de lluvia
Es tan sencillo como colocar el depósito sobre el terreno elegido y desenrollar hasta desplegar por completo, dejando siempre las válvulas mirando al cielo y no a la tierra. Puedes estar a la intemperie o bajo techo en túneles de uso agrícola y ganadero.
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Recogida del agua de lluvia para llenado de depósito
La normativa sobre agua de lluvia permite varias formas de recogida, entre las que destacan:
- Recogida del canalón de un tejado.
- Disponer de un sistema de recogida en un tejado.
- Recuperar el agua pluvial que cae por una bajante de un edificio.
- Recogida del agua pluvial en bidones y llenado del depósito de agua de lluvia.
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Cómo sacar del depósito de agua de lluvia la cantidad necesaria en cada momento
Las dos formas más eficientes, prácticas y sencillas son:
- Colocación de un grifo o bomba en la boquilla del depósito de agua de lluvia.
- Conexión de una tubería a la boquilla del depósito de aguas pluviales recuperadas.
FAQ
Si, es legal recoger el agua de lluvia en un depósito siempre que no suponga la esquilmación de los acuíferos naturales o un problema para el llenado de estos. Además, la ley autoriza a recoger el agua de lluvia de tus edificios, siempre que no suponga un menoscabo de los derechos de terceros. Así que puedes recoger el agua de lluvia de las cubiertas y bajantes de tu vivienda, nave agrícola u otras instalaciones y utilizarla para diversos usos, excepto como agua potable para consumo humano y preparación de alimentos. La puedes utilizar para riego, limpieza y otros usos propios.
Es una forma ecológica, sencilla y rentable de aumentar la disponibilidad de agua en la explotación ganadera en caso de escasez hídrica, cortes de agua corriente u otras eventualidades además de para ahorrar agua potable y otros recursos hídricos, así como para reducir la presión sobre pozos legales o acuíferos con permiso de extracción de agua de la explotación, utilizándola para usos como la limpieza de las instalaciones, del tractor u otros aperos y para refrescar las instalaciones en verano mejorando el bienestar del ganado, entre otros.
Contar con un depósito de agua de lluvia en una finca frutícola es una buena forma de prevenir situaciones de estrés hídrico, pudiendo utilizarla como agua de riego en caso de necesidad. Este agua de lluvia recuperada almacenada en un depósito flexible también es útil como agua para una rápida actuación ante incendios, para la limpieza de vehículos agrícolas y para alimentar sistemas hídricos de control ecológico de la temperatura de los frutales, entre otros usos.
No existe una respuesta estándar, aunque hay que tener en cuenta la legislación vigente, la media de lluvia de la zona y los metros cuadrados de tejado de los que vas a recoger el agua para saber qué depósito de agua de lluvia elegir en cuanto a volumen de almacenaje. De todos modos ten en cuenta que no todos los años llueve de la misma forma, por lo que no siempre podrás recoger y guardar la misma cantidad de agua. Contacta con nosotros para un asesoramiento técnico personalizado, uno de nuestros comerciales te escuchará y aconsejará encantado.
En principio no hay una respuesta universal, depende de cada empresa y de sus necesidades y operativas concretas. Si quieres recuperar agua de lluvia de varios edificios diferentes y hacer uso de su portabilidad es más adecuado contar con varios depósitos de agua de lluvia de menor tamaño, peso y capacidad que no de uno grande por practicidad y funcionalidad. Si tienes dudas sobre qué te conviene, te recomendamos contactar con nosotros para un asesoramiento a medida. Te atenderemos encantados a la mayor brevedad posible.
Si tienes miedo de que se pueda congelar, ten en cuenta que los depósitos de agua de lluvia flexibles de Conterol Agrícola ofrecen una resistencia a la temperatura de -30 °C a +70 °C. En principio con que sea una extensión llana, libre de piedras u objetos puntiagudos o punzantes es suficiente, pues es altamente improbable situaciones que se salgan de ese rango de temperaturas. No obstante, siempre es aconsejable elegir un emplazamiento sur y evitar zonas de fuertes cargas de nieve.
Las membranas de nuestros depósitos de agua de lluvia están fabricadas en tejido EXOM+ 130e, 100 % poliéster de Alta Tecnología con recubrimiento doble capa. Se trata de un tejido técnico de alta calidad, resistencia y durabilidad específico para cisternas flexibles.
Es posible, siempre que tengas en cuenta las limitaciones propias de la orografía y climatología de la zona. Si dispones de una superficie llana libre de piedras u otros elementos cortantes, punzantes o lacerantes, podrías ubicarlo en ella. Elige zonas a resguardo de la lluvia y la nieve o coloca bajo túneles agrícolas. También es recomendable que esté a resguardo de los fuertes vientos frecuentes para evitar que se acumulen grandes cargas de nieve sobre ella y ten en cuenta que en el caso de nuestros depósitos de agua de lluvia su resistencia a la temperatura de -30 °C a +70 °C.
Si, en el caso de un depósito de agua de lluvia que sea una cisterna flexible cerrada y opaca. Este tipo de depósitos para el almacenamiento de agua de lluvia mantienen el agua incorrupta, sin que pueda generar podredumbre, sin que proliferen algas o protozoos aerobios en ella. Se puede almacenar en óptimas condiciones incluso varios años, si así se desea. Por eso son tan prácticos como solución ante eventualidades o falta de recursos hídricos futuros.
Sus ventajas son múltiples, entre ellas que se puede recoger y ocupa poco espacio cuando no se usa, que no requiere obras para su instalación y puesta en uso, que se una solución portable que puedes colocar en diferentes emplazamientos según te interese, su gran adaptabilidad, su bajo coste, la ausencia de necesidades de mantenimiento y su gran estanqueidad, entre otras.
En el caso de que se trate de un depósito de agua de lluvia flexible no es precisa ninguna obra ni permiso de obra, aunque en algunos casos sí puede ser necesario una pequeña labor de acondicionamiento del terreno en caso que no tengas un emplazamiento adecuado, ya que lo ideal es su colocación en un terreno llano y libre de piedras puntiagudas u otros elementos punzantes o lacerantes.
No es necesario cuando recoges el agua de lluvia de un edificio de tu propiedad, no obstante en algunos casos un municipio puede tener una normativa que obligue a hacer una declaración al respecto o a solicitar una autorización municipal. Consulta en el Ayuntamiento del lugar al que pertenezca la finca o terreno en el que deseas hacerlo, pues es la forma directa de obtener la información que precisas. El almacenaje de agua en cisterna flexible no requiere permisos.
Estas aguas tienen diversos usos en el sector ganadero, para llenado de abrevaderos y para la limpieza de los animales, los vehículos, los aperos y las instalaciones, para el riego de plantaciones de forraje o para que el ganado se refresque en verano en días de temperaturas anormalmente elevadas u olas de calor. Eso sí, el agua de lluvia recuperada no es potable para consumo humano sin un tratamiento adecuado y un análisis de calidad que indique de forma inequívoca que es segura y así lo recoge la legislación vigente en España.